ES
ES
La sonrisa cargada de ansiedad de Carmen, el aroma a azahar de Andalucía y el murmullo tranquilo de la mañana en el patio interior de aquel lujoso hotel
ES
La sonrisa forzada de Sofía, el murmullo distinguido de los socios y el ambiente exclusivo en la terraza del club de golf en Monterrey se desvanecieron
ES
La sonrisa rígida y nerviosa de Blanca, el murmullo de la brisa del Mediterráneo y el rumor de los comensales en la exclusiva terraza de Barcelona se desvanecieron
ES
La sonrisa tensa de Paola, el murmullo refinado de los comensales y el eco de los cubiertos en el lujoso patio de Polanco se desvanecieron en una fracción
ES
Los desprecios cargados de soberbia de Blanca, los comentarios despectivos de los invitados y el acorde interrumpido de la guitarra flamenca se desvanecieron
ES
Los reproches cargados de altivez de Sofía, las miradas incómodas de los invitados más importantes de la ciudad y el tintineo de la vajilla fina se desvanecieron
ES
Los menosprecios cargados de histeria de Laia, las miradas incómodas de los inversores y el rumor del mar de Barcelona se desvanecieron en una fracción
ES
Las burlas de Paola, los comentarios despectivos de sus amistades y el viento frío que entraba por la puerta de la lujosa hacienda en Polanco se desvanecieron
ES
Los comentarios crueles de Carlota, los murmullos de los invitados y el tintineo de las copas en el patio del palacio histórico en Madrid se desvanecieron
ES
Los murmullos cargados de desprecio de los aristócratas, las miradas críticas de la élite y la tensión acumulada entre los presentes se desvanecieron en
