ES
ES
Parte 2 Durante unos segundos, nadie en el vestíbulo del Palacio Albor dijo nada. Los violines habían callado. Las copas quedaron inmóviles entre los dedos
ES
Parte 2 Durante unos segundos, el rey Sancho no soltó a Leo. La arena de Monteluz, que tantas veces había escuchado gritos, trompetas y desafíos, quedó
ES
Parte 2 El rey Esteban sostuvo a Emiliano entre sus brazos, pero el niño no se entregó del todo al abrazo. Sus manitas seguían apretando la campanita
ES
Parte 2 Durante unos instantes, el rey Hernán no pudo decir nada. Tenía a Íñigo entre los brazos, pero no se atrevía a apretarlo demasiado.
ES
Parte 2 Durante unos segundos, nadie en la arena de Solbruma se atrevió a moverse. El rey Rodrigo sostenía a Diego entre sus brazos, pero el niño
ES
La burla cruel de Doña Blanca, el murmullo distinguido de los invitados y el ambiente exclusivo en el gran salón de la finca en Sevilla se desvanecieron
ES
La risa maliciosa de Doña Valeria, el murmullo distinguido de los invitados y el ambiente exclusivo en el moderno pabellón de cristal en Monterrey se desvanecieron
ES
La copa de champán de la Señora Montserrat estalló contra el suelo de teca, mezclándose con el murmullo distinguido de los invitados y el vaivén de las
ES
La burla cruel de la Señora Carlota, el murmullo distinguido de los invitados y el ambiente exclusivo en el patio de la lujosa hacienda en Polanco se desvanecieron
ES
La carcajada cruel de Doña Leticia, el murmullo distinguido de la alta sociedad y el tintineo de las copas en el gran salón del palacio de verano en Madrid
