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Parte 2 Durante unos segundos, nadie en el atrio privado se movió. Las copas de cava quedaron suspendidas a medio camino. Las estilistas, que un
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Parte 2 Durante unos segundos, la casa de los Beltrán quedó en un silencio tan profundo que hasta las llamas de las velas parecieron temblar con cuidado.
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Parte 2 Durante unos segundos, nadie en el comedor de los Santillán se atrevió a moverse. Las velas seguían encendidas. Los cubiertos de plata seguían
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Parte 2 Durante unos segundos, el comedor de la familia Montenegro quedó tan quieto que hasta las velas parecieron contener la llama.
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Parte 2 Durante unos segundos, la mansión de los Arriaga quedó suspendida en un silencio que pesaba más que todos los candelabros del comedor.
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Parte 2 Durante unos segundos, nadie en el comedor de los Salvatierra se atrevió a moverse. Las lámparas seguían brillando. Las copas seguían alineadas
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Parte 2 Doña Pilar no supo qué hacer cuando don Adrián tomó la fregona de sus manos. Durante más de tres décadas, aquellas manos habían estado siempre
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Parte 2 Doña Meche se quedó con los ojos llenos de lágrimas, pero sin atreverse a moverse. Había escuchado muchas cosas en aquella casa durante los años.
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Parte 2 Doña Carmen no levantó la vista. Durante años había aprendido que, en las casas grandes, muchas veces sobrevivía quien hacía poco ruido.
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Parte 2 Doña Lupita no supo qué hacer con las manos. Durante treinta y cinco años, esas manos habían estado ocupadas: lavando pisos, doblando ropa
